Mareando Perdices
sábado, 20 de abril de 2013
Mira mi poliedro
¡Mira mi poliedro!, me dijiste con cara de sátiro, encantado de ti mismo y de tu obelisco.
Y a mi se me agitaron círculos y triángulos en un latido sin fin, como en la danza del vientre.
Hace tiempo que no hablo contigo y me persiguen periscopios en mis sueños. Eso de que seas profesor de geología, marca mucho. Mientras buscas piritas en las minas y mica cuando corres por los caminos de cabras, me han dicho que los ojos se te van distraídos viendo triángulos y círculos, círculos y triángulos, y no te concentras, porque pueden contigo tus dodecaedros.
Ven, mi amor.
Tú ya sabes que en el mundo poligonal yo soy la reina.
martes, 9 de abril de 2013
Una perdiz sin ligas
Tu mano recta me tuerce las intenciones, tu voz de cántaro me hace hiperventilar y la barbilla que apuntas al horizonte me derrite los labios de mantequilla.
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